Manzanilla

La manzanilla es una planta herbacea anual de tallo erguido y ramificado, con pocas hojas muy divididas; en la parte superior del tallo aparecen cabezuelas aisladas, con un receptaculo abombado y hueco, en flores tubulosas amarillas y ligulas periféricas blancas. Su fruto es un aquenio. El tallo y las hojas de esta planta saben a hierba y son aromáticas; las flores son un poco amargas y despiden un característico olor a manzanilla; tal vez sea esta la mas popular de todas las plantas medicinales.

La planta como tal vegeta espontánea y abundantemente en toda España, en los campos, a lo largo de los caminos y senderos de montaña, preferentemente en terrenos áridos.
Florece en primavera; en algunas tierras altas, hasta en verano. Para su recolección basta con las cabezuelas, esto es, los capítulos florales. En algunas zonas se vende la planta entera, asegurando que toda ella posee propiedades curativas, lo que es totalmente falso. Una vez recolectadas, las cabezuelas se secan en capas finas y a la sombra, en un lugar bien aireado, o en secaderos a una temperatura máxima de 35 grados C.
De los capítulos florales se extrae un aceite esencial rico en muchos principios activos que confieren a la planta acciones antiinflamatoria, antimicrobiana, carminativa, espasmolítica, antiulcerosa y ligeramente sedante. Es el primer remedio casero que se utiliza ante cualquier malestar digestivo, por lo que su uso esta ampliamente extendido. Además, posee un principio activo amargo que le da a la planta actividad aperitiva, digestiva y colerética. En uso externo se suele emplear para tratar ojos irritados y cansados por el trabajo, el viento, las vigilias o el sol. Esta perfectamente indicada en: gastritis, ulcera gastroduodenal, espasmos gastrointestinales, náuseas, vómitos, digestiones lentas, meteorismos, nerviosismo e insomnio de los niños. Uno de los principios activos de la planta, el camazuleno, se utiliza hoy dia en soluciones al 2{9bef9338a587780506212405fab791ac0db8d87466fcf7b868763fac1f0e2106} para combatir el asma bronquial de los niños, en inyeccion intramuscular. La forma más corriente de administrar la manzanilla es en infusión, que se prepara con media docena de cabezuelas por taza y administrandola lo mas caliente posible, con o sin azucar.

Elixir: En 700 g. de agua se disuelven 800 g. de azúcar, calentándolo sin llegar a ebullición. En 200 g. de alcohol de 96 grados C se maceran durante 4 o 5 días los siguientes compuestos: 100 g. de flores de manzanilla, 5 g. de corteza de naranja amarga y 2 g. de canela; se filtra el alcohol macerado y se añade al jarabe. Este elixir combate la excitación nerviosa y el insomnio.

Polvo de manzanilla: Entre medio gramo y un gramo por dosis, 4 veces al dia.

Extracto fluido: 40-50 gotas, 3 veces al dia.

Infusión para compresas: Se empapan 2 compresas de algodon hidrófilo en una infusión de manzanilla y se aplica sobre los ojos durante un cuarto de hora.

Infusión para enema: En un litro de agua hirviendo se vierte una cucharada de flores desecadas. Se deja templar el líquido, se filtra y se utiliza para enema.