Palo Santo

El Palo Santo (Bursera graveolens), es una especie de la familia de las Burseraceae, que crece en bosques secos en gran parte de América tropical de la costa pacífica de Sudamérica. Son árboles, que alcanzan un tamaño de 4 a 10 m de alto, corteza lisa, gris, no exfoliante. Hojas una vez pinnadas, de hasta 27,5 cm de largo y 13 cm de ancho, glabras a pubescentes en el raquis, peciólulos y nervios principales de los folíolos, raquis alado; folíolos de cinco a nueve, angostamente ovados a obovados u ovales, ápice acuminado a largamente atenuado (agudo), crenados, más o menos del mismo color en ambas superficies. Panículas hasta 6 cm de largo (6,5–14 cm de largo en fruto); sépalos 4, 1/4–1/3 del largo de los pétalos; pétalos 4, 2–3 mm de largo. Frutos obovoides a elipsoides, 7–11 mm de largo, dos valvados, matizados de rojo al madurar.1

Aceite esencial

Foto: Palo Santo (Bursera graveolens) aceite esencial en frasco transparente.

Análisis por cromatografía de gases-espectrometría del aceite esencial de Palo Santo (Bursera Graveolens), destilado por vapor:

  • Limoneno 89,33%
  • α-Terpineol 10,9%
  • Mentofurano 6,6%
  • Carvona 2,0%
  • D-Germacreno 1,7%
  • γ-Muuroleno 1,2%
  • trans-Carveol 1,1%
  • Pulegona 1,1%

Propiedades

La madera resinosa es utilizada por los chamanes de varias tribus sudamericanas, como los aymara, quechua, jíbaros, entre otros. Las culturas manteña, machalilla, valdivia, e inca utilizaban su humo y su aceite con fines terapéuticos. El aceite esencial, de color amarillo claro, posee un perfume de cítricos, es apreciado por sus propiedades.

Se utiliza en caso de neuralgia, menorragia, catarro y como diurético. Se usa la corteza macerada en alcohol contra el reuma y en cocimiento como sudorífico. Las hojas se usan en cocimiento como antiespasmódico. También se usan los cogollos como abortivo y las hojas como insecticidas. Se lo considera antiséptico y es eficaz contra las micosis cutáneas. El humo de la combustión también es usado como repelente de mosquitos.

Para obtener los aceites esenciales por medio de la destilación por corriente de vapor, el árbol debe morir por sí solo y secarse por un mínimo de 40 años. Estudios recientes demostraron que talando un árbol y dejándolo secar por el mismo lapso de tiempo no se obtiene aceite de grado terapéutico.

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